No seas tan perra


Huye empapada
del rubio orín
del can que te daña.
Deja de lastimar
tus patas ateridas
y refúgiate en el calor de tu abrazo.
Desencostra la uña infame
que palpita en la raíz de tu insomnio.
Maldice el oportunismo extraviado
del amor efímero y turbio.
Se pulga errante y
parasita las horas
de tu reloj nauseabundo.
Purga tu culpa imponente
y vive despreocupada
esperando al día
en su inconstante rumbo.

Posted by Maximo on 16:49

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